Año 7 - Edición semanal - ISSN 2422-7226

Frutos silvestres de la Patagonia

ISSN 2422-7226

Año 7 / Edición XXVI / Patagonia / 21-06-2021 / ISSN 2422-7226

Con intervención del Equipo Editor de Observador Central.

Son tres bayas nativas de la región que cuentan con altos porcentajes de antioxidantes y otras propiedades que enaltecen su consumo para contrarrestar enfermedades que atentan contra la salud. Maqui, Murta y Calafate son frutos que aportan sabores peculiares y que la ciencia estudia para descubrir sus virtudes.

La región patagónica, tanto de la parte argentina como de la chilena, son un territorio rico en flora y fauna silvestre, plagado de sitios admirables para conocer y reencontrarse con la naturaleza en su plenitud. Una región donde las comunidades ancestrales, aún hoy, aprovechan los frutos que brinda la tierra y reconocen en ellos sus beneficios.

Maqui, Murta, y Calafate son frutos que generaron interés académico y hoy siguen siendo un alimento alternativo para combatir distintas enfermedades.

Maqui

Aristotelia chilensis, conocida vulgarmente con el nombre de Maqui.

Es un árbol autóctono de los bosques subantárticos de Chile y Argentina. Crece principalmente en deslindes de bosques y lechos de cursos de agua, asociado siempre a otras especies de mayor importancia.

Se desarrolla preferentemente en suelos húmedos del valle central, en los faldeos de ambas cordilleras, quebradas o márgenes de bosques, desde el nivel del mar hasta los 2.500 metros sobre el nivel del mar. 

Posee una gran plasticidad morfológica, presentándose como arbusto en la zona más septentrional de su distribución y como árbol en la zona meridional.

Se comporta como especie pionera en las primeras etapas de sucesión, colonizando terrenos quemados o explotados, formando agrupaciones densas y monoespecíficas conocidas con el nombre de “macales”, que cumplen la función de reducir la erosión y generar las condiciones para que se establezcan otras especies que requieren mejores condiciones de sitio. A. Chilensis se desarrolla en climas mediterráneos semiáridos y templados subhúmedos y húmedos.

El fruto del Maqui es una baya redonda comestible de color negro brillante, de unos 5 mm de diámetro, de pulpa dulce en cuyo interior hay dos semillas angulosas. El color púrpura del fruto se debe a la presencia de antocianinas. Este fruto posee alto valor alimenticio y un porcentaje de humedad de 56,4%. Por el dulzor de su pulpa es muy apetecida en las localidades rurales para su consumo fresco, como así mismo por las aves nativas que contribuyen a su propagación en grandes distancias.

Se resalta la importancia de la especie para la restauración del equilibrio metabólico, recuperación de niveles de energía y pérdida de peso.

Murta

Ugni molinae turcz o murta es una baya que se distribuye en Chile desde la región del Maule hasta la Región de Los Lagos. 

Es considerada una fruta exótica y novedosa, la versatilidad de la misma la hace un fruto interesante para la elaboración de diversos productos, que van desde el desarrollo de licores, mermeladas y conservas, hasta la elaboración de cosméticos y productos farmacológicos. Por otro lado, la Murta también destaca por sus hojas, estas poseen interesantes propiedades cicatrizantes, analgésicas y anti envejecimiento. También han sido probadas como antiinflamatorios en estudios que se han hecho con animales. Se destaca por sus propiedades antioxidantes, que son más efectivas que el vino o los arándanos.

Consumir Murta retrasa el envejecimiento celular y dificulta la difusión de radicales libres. Como consecuencia, podría ayudar a combatir males como el cáncer o el alzheimer, para esto bastaría con consumir diariamente infusiones de sus hojas.

Algunas investigaciones han descrito un potencial uso farmacológico de las hojas de la Murta como antibacterianos, antiinflamatorios, analgésicos y cicatrizantes. Las murtas tienen uso en el ámbito de la cosmética ya que son ricas en fitoestrógenos y polifenólicos y pueden ayudar a combatir las arrugas y otros signos de envejecimiento prematuro en la piel, como la celulitis, y son estos mismos componentes los que la hacen antiinflamatorias y analgésicas. También tienen ácido ursólico, que protegen al hígado.

Aunque mucha gente recomienda otras cosas que presentan antioxidantes, la Murta es definitivamente la mejor opción. Tiene 2,5 veces más antioxidantes que el vino tinto por la gran presencia de polifenoles, taninos y terpenos que neutralizan el estrés oxidativo de las células, impidiendo el envejecimiento de las moléculas. Tiene 2,3 veces más ácido asiático que la centella asiática, también llamada gotu kola. Este ácido, muy utilizado para combatir la celulitis, estimula la producción de colágeno, que tiene un efecto tensor en la piel y regula la circulación sanguínea.

Calafate

Fruto de un arbusto espinoso que crece entre Chile y Argentina.

El arbusto puede llegar a los 1,5 metros de altura y tiene un tronco muy ramificado. En la base de sus hojas posee espinas de unos 2 cm de largo. Florece generalmente de octubre a enero, sus flores son colgantes y de color amarillo limón. Su alto contenido en polifenoles y flavonoides lo convierten en un gran antioxidante que frena el desgaste del cuerpo y los órganos. Es una fuente de minerales y vitamina C que fortalece el sistema inmunológico, antiinflamatorio y antibacteriano, las raíces son excelentes para problemas estomacales, fiebre o inflamaciones. También se suele consumir en mermeladas, siropes y licores. El fruto no se trabaja en industrias, pero si tiene producción en las zonas. 

Mito del Calafate

El mito del Calafate es una historia contada por los tehuelches y selknam, que fue adoptada en el folklore de Argentina y Chile e intenta explicar el origen de la planta.

El mito cuenta que un jefe tehuelche tenía una hija llamada Calafate, una hermosa joven de ojos dorados que siempre había obedecido en todo a su padre. Pero las cosas cambiaron cuando el clan de Calafate recibió a un joven selknam para que estuviera a prueba entre ellos y superara los rituales de iniciación para convertirse en hombre. Surgió el amor entre los dos jóvenes y pensaron en irse juntos a pesar de que el jefe se oponía a esta unión. El padre de Calafate tuvo que pedir ayuda a un chamán, el cual no podía hacer que se acabara el amor, pero sí mantenerlos separados para siempre. Así Calafate fue transformada en una planta espinosa que nunca antes había sido vista en la región, con flores doradas como los ojos de la joven. El joven se transformó en ave y recorrió la región en busca de Calafate. Un día se posó sobre un arbusto para probar sus frutos y se dio cuenta que eran tan dulces como el corazón de Calafate. Así lograron reencontrarse.

En la Patagonia se toma este mito y se cuenta que quien prueba los frutos del Calafate será parte del embrujo, por eso se habla de que el que come Calafate no deja de regresar a la Patagonia.


(Fuentes Diario Andino y TiempoSur)

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