Año - Edición - ISSN 2422-7226

Economía: El Gobierno Nacional y las relaciones con la Provincia de Santa Cruz

ISSN 2422-7226

Apuntes para la comprensión de una relación compleja y predecible

Con lenguaje simple para formar opinión calificada, el Magister Daniel Martínez Llaneza, nos acerca a la comprensión de las claves de la política económica que comienza a visualizarse en materia de Política Nacional y su correlato de la economía provincial. Repasando criterios de política cambiaria y el lugar de la variable de empleo en el mercado regional, nos  sugiere  visualizar que hemos entrado a un escenario  del liberalismo en que la provincia deberá racionalizar para soportar coyunturas de la economía y las políticas que se alinean a los mercados externos.

(Año 2/ Edición Nro. 77/ 11 de Enero de 2016/ Provincia de Santa Cruz).

En la segunda vuelta electoral definitoria ocurrida en noviembre pasado, que habilitaron las elecciones llevadas a cabo en Octubre de este año, se produjo el triunfo de un candidato conservador moderado en alianza con varias fuerzas políticas como sería el caso del radicalismo, entre otras; este candidato es hoy el Presidente de la República, el Ing. Mauricio Macri. El hoy electo presidente de los argentinos con anterioridad fue Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; una persona con fuertes vínculos en el sector empresarial de la Argentina, por su propia acción como también por su tradición familiar.

Las primeras medidas

Las primeras medidas del actual gobierno nacional hacen pensar en un revival de los años de la década de 1990, aunque aparentemente más moderado; en aquel momento el menemismo como versión del Justicialismo tradicional era aliado de sectores conservadores de entonces  como la UCeDe,  el que fue un sector proveedor de gestores de cambio hacia una economía de mercado, como quizás nunca antes tuvo lugar en la Argentina moderna. El Justicialismo en la década de 1990 le prestó la base electoral a los técnicos conservadores para que llevaran un cambio profundo en el modelo de acumulación preponderante.

Con posterioridad a ese gobierno tuvo lugar una Alianza electoral, con el propósito revelado a todos de restaurar un ‘orden decente’ a la década menemista; lo que nunca se esperó con casi la más absoluta seguridad, fue que esa coalición política hiciera un calco de los años ´90, como fue lo que llevó a cabo con una profundización de la política económica de la década precedente y esto condujo a un colapso del sistema monetario convertible con “patrón mercancía “con una  política monetaria endógena bajo el sistema del llamado “enfoque monetario del Balance de Pagos”, que proporciona a la economía una gran inestabilidad, expandiendo medios de pago ante el ingreso de capitales o saldo positivo del comercio exterior o ilíquido en el caso contrario, de un país como Argentina que es totalmente periférico en las relaciones económicas internacionales.

Las medidas cambiarias

La reciente creación de un mercado único de cambios, generó una salida a una flotación de nuestra moneda nacional que llevó el tipo de cambio de manera inmediata a $ 14 por USD, aunque en un sendero claramente descendente en principio, pero que luego retomó la senda alcista superando los $14 y probablemente se mantenga allí o con temporales alzas ya que en la city hasta se espera que se ubique a un valor mayor a $15 incluso. Si se ubica próximo al último valor, podrán resultar esperables mayores liquidaciones del sector agropecuario, beneficiado claramente por las transferencias que generó éste esquema cambiario claramente reforzado por una quita de retenciones a las exportaciones muy significativa, y con un cronograma descendente para ese instrumento en el tiempo.

La medida de “salida a la flotación cambiaria” claramente beneficia a sectores productores de bienes transables, mayoritariamente productos provenientes del sector agropecuario, aunque también algunas manufacturas de origen industrial (MOI) sobre todo productos integrados en cadenas productivas más importantes, todo esto es el corto plazo e incentivados también por una modificación en la carga tributaria que soporta cada sector en particular, especialmente el sector agropecuario que vio disminuida su carga tributaria, lo que significó de inmediato un plus de incentivo para liquidar los productos no vendidos (no exportados) en el corto plazo. Este cambio de “precios relativos” se registra en el corto plazo de manera plena, se verá que queda de él en el largo plazo ya que los sectores perjudicados, tratarán de recuperar terreno en el primer cuatrimestre de 2016 (en una primera instancia). Se verá que tan eficaces han sido las medidas económicas como para alterar el curso de los acontecimientos.

La situación de Santa Cruz

La gobernadora Alicia Kirchner una vez que se hizo cargo de la gestión gubernamental, también tomo contacto con la realidad que es cuanto menos difícil,  sobre todo a partir de descensos (futuros) en regalías petroleras y gasíferas, augurando en una provincia con ingresos muy centrados en recursos naturales (lo mismo que se viene planteando hace décadas…igual …igual) pero también con impactos muy significativos sobre ingresos brutos también, porque los ingresos provinciales por ese concepto también muy ligados en buena parte al gasto público que lleva a cabo la provincia de Santa Cruz, o sea a la participación del Estado en la economía.

La situación será difícil porque se acordó con las empresas productoras de crudo una disminución de regalías petroleras que llevará el barril para la liquidación que desde la Secretaría de Energía de la Nación se lleva a cabo mensualmente, esto podría sustituirse con mayor producción en los yacimientos provinciales, algo que difícilmente se pueda registrar porque hay un escenario de caída de inversiones y de producción en el escenario petrolero internacional. Son reglas del capitalismo internacional, difíciles de soslayar y mucho menos con un gobierno que pretende alinear tarifas y precios de insumos básicos con el mercado internacional.

La situación fiscal en Santa Cruz es delicada, porque muy poco se hizo en los últimos años por contener el gasto, hay que pensar que la fragilidad fiscal no viene sólo por la expansión de los ingresos (aspecto que como se sabe tiene un límite) sino que habría que operar también sobre los gastos, aspecto esencial de las finanzas públicas. El gobierno provincial debe dilucidar el verdadero nivel de gasto inmediato y también calcular cuánto será el nivel de mediano y largo plazo “sustentable” de acuerdo a las proyecciones de ingresos que se estimen en cada caso.  Si a la situación fiscal se le suma, áreas donde existe un exceso de demanda de bienes públicos como son salud y educación estamos ante un claro caso de “distribución del gasto” incorrecta, lo que conlleva a una mayor elevación de la “presión” por mayor gasto, aspecto que dista mucho de un círculo virtuoso.

Medidas a nivel provincial y nacional

La situación de empleo, como se dijo más arriba, no será la mejor para Santa  Cruz  muy probablemente tampoco para la Patagonia (acostumbrada a más de una década de una situación privilegiada) las autoridades nacionales asumidas el 10/12 tendrán de seguro otras prioridades, así que muchas provincias y municipios de la región (incluidos los santacruceños por supuesto) tendrán que “vivir con lo nuestro” aspecto sobre el que existe muy poca noción, y sobre el cual muy poco se analizó de forma previa a las elecciones nacionales y a la “segunda vuelta” de esas elecciones.

En rigor de verdad tampoco se lo tuvo en cuenta en la campaña provincial, nadie tuvo en cuenta este “nuevo escenario”, siendo que la posibilidad de que ocurriera ex ante era más que significativa. La situación planteada en la campaña provincial más bien estuvo centrada en las propuestas unilaterales que cada candidato pensaba que podía llevar a cabo.

Independientemente de la situación fiscal provincial (que hoy actúa como una restricción para actuar de manera contra cíclica) y de quien gobernara a nivel nacional (aspecto que en Santa Cruz no se valoró en su momento pero que hoy incluso actúa como una importante limitante sobre todo si las obras públicas se detienen).

Lo único que resta decir es que, ésta situación en cuatro años de gobierno del Ingeniero Macri  (período mínimo, pero puede ser el doble de tiempo) no estará exenta de costos sociales importantes, al no tener un sector privado dinámico y competitivo el costo en empleo y crecimiento será aún mayor, porque éstos modelos suponen un sistema económico con una “elasticidad de convergencia“  así como una dotación de flexibilidad que muchos territorios no disponen, cuanto menos flexibles sean más costo en empleo tendrán que pagar o estar dispuestos a que los salarios caigan de manera importante, y en Argentina se ha demostrado por experiencias anteriores que tocar el salario es más problemático que hacer lo mismo con el empleo.

El comentario tan criticado del ministro Prat Gay cuando expresó “que arriesgar salario se podía siempre y cuando se tenga en cuenta que era a cambio de empleo”, se ajusta de manera estricta a la verdad de lo que se planea hacer en el futuro, así funcionan los mercados laborales neoclásicos (un gobierno conservador moderado como el actual tiene éste pensamiento en política económica). En rigor de verdad todo pasa por ahí -por el mercado laboral- porque impacta sobre la función de producción de la economía, y ésta define la demanda de trabajo, las inversiones, el éxito o el fracaso de determinados territorios entre otras cuestiones; como se puede ver “suenan” y fuerte las “reminiscencias noventistas”.

Para Observador Central por el Mag. Lic. Daniel Martínez Llaneza.

Profesor Universitario. Profesor Adjunto de Economía I y II Unidad Académica Río Gallegos UNPA y Profesor Asociado en Facultad Regional Santa Cruz UTN.

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