Especialistas y usuarios reabren la conversación sobre cómo convivir con la hiperconectividad en la vida cotidiana.
En los últimos días, volvió a tomar fuerza el debate sobre el uso excesivo de pantallas y su impacto en la vida diaria. Aplicaciones como TikTok e Instagram siguen dominando el tiempo de ocio, especialmente entre jóvenes, generando preocupación por los niveles de dependencia digital.
El tema atraviesa a toda la sociedad: desde dificultades para desconectar hasta cambios en la forma de vincularse. En paralelo, crecen movimientos que promueven pausas digitales y hábitos más conscientes. La discusión ya no es solo tecnológica, sino cultural: cómo recuperar el equilibrio entre lo virtual y lo real en un mundo cada vez más conectado.