Año 4 - Edición semanal - ISSN 2422-7226

Los ‘bemoles’ de la capacitación en la minería de Santa Cruz

ISSN 2422-7226

En la edición del 25/08/14 del  Observador Central, presentamos “Responsabilidad Social Minera y Educación en Santa Cruz” a modo de introducirnos en una de las problemáticas que presenta la situación de la minería  en la provincia de Santa Cruz. En esta oportunidad presentaremos algunos apuntes  que reflexionan acerca de las  razones que explican por qué a 17 años de desarrollo de la actividad productiva, todavía la demanda de trabajadores cualificados sigue siendo un pendiente del conjunto de los actores que viven de la misma.

(Año 1 /Edición Nro. 17 /27 de Octubre 2014/Provincia de Santa Cruz) La industria minera metalífera en el actual escenario provincial no pasa desapercibida; cada vez más, el Estado, las empresas, la ciudadanía y los sindicatos, asumen el rol protagónico que deberá tener la cualificación de trabajadores a corto y mediano plazo. Actualmente cinco proyectos mineros en producción, y dos próximos a producir en el 2015, nos hablan que la actividad tiene gran proyección. Mientras este es el escenario, empresas, Estado y sindicatos siguen sin visualizar una política de capacitación sistemática para trabajadores locales. Sólo para colocar en tema a nuestros lectores: El día 06 de Octubre del presente en las instalaciones de la Escuela de Artes y Oficios (Perito Moreno), se realizó una reunión cumbre entre diversos actores de la minería. Allí uno de los temas centrales que ocupó a los asambleístas fue aquel vinculado a la “Capacitación”.  Ese día estuvieron presentes el Secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral y Ministros Provinciales de Producción, Minería e Industria. También el máximo referente de FOMICRUZ,  representantes de las empresas Minera Santa Cruz, Goldcorp y Patagonia Gold, con asistencia de referentes de AOMA (Asociación Obrera Minera Argentina), CGT Zona Norte y CAPROMISA (Cámara de Proveedores Mineros de Santa Cruz). La escuela de Artes y Oficios donde se desarrolló la reunión resultó ser un espacio ya legendario, ya que el mismo fue especialmente construido por Minera Santa Cruz,  y en el que paradójicamente todavía no se ha concretado ninguna de las experiencias de capacitación que se habían anunciado en distintas oportunidades; cabe preguntarse entonces: ¿Qué es lo que torna imposible coordinar acciones reales?

El presente de la capacitación narrada en la voz del Sindicato AOMA

Ya no es una novedad que la capacitación sea el eje determinante para hacer más virtuoso el proceso de contratación de trabajadores locales; ni que la capacitación debe prever acciones que estén orientadas a la minería subterránea y a cielo abierto; tampoco es una novedad que se declare en ciertos círculos de la actividad que se trata de un proceso deficitario por los altos costos y tiempos que demandan la formación para el trabajo; y mucho menos es una novedad que en ciertos círculos de educadores capacitar en minería sea ser cómplice de la teoría del desarrollo humano para el capital.  Por todo ello, creo que tampoco es nuevo que el Secretario de AOMA provincial, Javier Castro, haya señalado con absoluta precisión que luego de “17 jóvenes años de minería en Santa Cruz… mucha gente encontró su lugar en el mundo, trabajadores que estaban destinados a ser mano de obra barata o perecer como peones de campo”.  El dirigente insistió en su preocupación por la inexistencia de una Escuela Minera y aseveró que la legislatura debería contemplar en las leyes como requisito que las empresas que vengan a trabajar a Santa Cruz incluyan entre sus condiciones la capacitación de mano de obra local. Asimismo, auguró que “un 80% de la próxima minería será subterránea y la mano de obra deberá ser calificada”.  Finalmente señaló: “hace 3 años que vinimos con un proyecto de capacitación que tiene toda la infraestructura (Mina Martha)… pero hay que vencer letargos políticos que no van al ritmo de la minería… pero asumo…. que no me voy a ir de AOMA sin inaugurar esa escuela en minería subterránea”.

Iniciativas privadas y articulación estatal

La experiencia comparada indica que han existido una serie de prácticas en Santa Cruz provenientes del mundo privado, y donde algunas de ellas se han hecho en articulación con el Estado. Para ser más precisos, desde 1998, momento en que entró en producción Cerro Vanguardia, se han desarrollado una significativa cantidad de acciones de capacitación orientadas a la formación de trabajadores para minería de metales.  Entre las más significativas podemos mencionar: Programa de Capacitación Laboral (Gobernador Gregores/Minera Tritón); Objetivo: Fortalecimiento de capital humano local a través del desarrollo de competencias  (2006-2007); Capacitación en Minería de Metales para el Empleo Local (Perito Moreno/Las Heras. Minera Santa Cruz. Secretaría del Estado de la Producción y Consejo Provincial de Educación) Objetivo: Preparar Operador Procesos Mineros para el empleo productivo y desarrollo sustentable  (2006-2007); Tecnicatura Universitaria en Minas (San Julián /Río Turbio. UNPA) Objetivo: Aplicar las técnicas necesarias para el manejo de explotaciones mineras subterráneas y a cielo abierto (Desde 2007); Capacitación Introductoria Operadores de Mina Subterránea (San Julián – AOMA)  Objetivo: Formar Operadores Mineros especializados en  subterránea (2010); Entrenamiento Rápido “Fast Track” (Cerro Vanguardia/Minera Santa Cruz/ Tritón y Sandvik/UNPA) Objetivo: Acuerdo entre empresas a través de la UNPA para formación de trabajadores (2011); Curso Rentado Pre-Laboral de “Introducción a la Minería” (Municipio Caleta Olivia-UNPA- UASJ) Objetivo: Incorporación de mano de obra local (2012); Curso de Auxiliares en Actividades Mineras (Puerto Deseado/Consejo Provincial de Educación/Estelar Resources/Municipalidad/CEFyAP N° 3) Objetivo: Acuerdo Tripartito para formación de Auxiliares (2010-2012).

Estas son sólo algunas de las acciones relevadas que resultan significativas por sus estructuras curriculares, cantidad de horas y articulación entre Estado y empresas. Juntas componen una suerte de “lineamientos curriculares” que han venido produciendo una estructura curricular que han arrojado resultados positivos, pero también han evidenciado una ausencia de institucionalidad que se las apropie. Por ello, no es raro que la comunicación de experiencias exitosas sólo resulten ser transmitidas de manera fugaz eliminando la posibilidad de construcción de una identidad minera con memoria histórica sistematizada en materia de capacitación.

La institucionalización de capacitaciones y sus elementos críticos que dificultan el desarrollo

Provisoriamente diremos que hay tres momentos de relacionamiento entre Estado/Empresas – Empresas/Estado en lo que a capacitación se refiere: un primer momento, de “Apertura a la demanda” (Desde el 1998 por parte del Estado a través de la implementación y firmas de convenios con empresas del sector en diferentes estados de avance); un segundo momento, de “Discontinuidad institucional” que debido a las constantes interrupciones de continuidad institucional del Estado en Santa Cruz, ha impactado en la relación  gobiernos – empresas y con ello en los intentos de articulación en materia de capacitación entre equipos técnicos de ambos sectores. Un tercer momento, de “Relacionamiento Empresas/Estado” que  se caracteriza por las iniciativas de acciones de capacitación por parte del sector privado (TecSup como Sede en Argentina en Perito Moreno en 2010; Plan FinES como Convenio Firmado para la Terminalidad Educativa de trabajadores 2014 y Escuela de Minería Mina Martha anunciado en 2012 en Gobernador Gregores tras su cierre). Por su parte, el Estado han implementado legislaciones a fin de exigir que las empresas incorporen mano de obra local, como lo establece la Ley N°3341 sancionada  en  2010 de “Creación de Registro Único de Trabajadores de la Actividad Petrolera, Minera y Pesquera y todas otras actividades laborales”, más conocida como “Ley 70/30”.

De este último marco normativo, se desprende que resulta paradójico que el Estado afiance aspectos coercitivos hacia el sector minero para obtener trabajadores calificados y sin embargo, hay una baja fuerza para articular niveles específicos en la relación educación y trabajo. Por lo tanto, los resultados provisorios presentados, hacen que la construcción de una identidad minera basada en la formación para el trabajo quedará liberada a cada cultura empresarial y al grado de conciencia de querer comprometerse con el Estado, a la vez que responder a las necesidades y tiempos empresariales.

A esta altura, todo indicaría  que entre las experiencias realizadas y el rol del Estado, es desde este último que ha existido un bajo nivel de mediación técnica para lograr articular los tiempos de las políticas educativas y los tiempos de los avances de proyectos mineros; mostrando un déficit de acción en uno de los roles fundamentales de los actores Estatales, así como también una gran brecha entre el “ser” y el “deber ser”. Desde este mismo ámbito, los recursos humanos existentes profesionalizados en minería práctica para la formación de trabajadores, son escasos y no hay políticas de atracción para fortalecer la educación técnico-profesional.  Por su parte, desde el sector privado hay un bajo nivel de comprensión de los tiempos y procesos de certificación que requiere el Estado, por lo que los proyectos de articulación pensados muchas veces resultan “truncos”. Y aunque no se pueden obviar los aspectos sinérgicos de las iniciativas empresariales que han generado una importante calificación básica y especializada en minería, y que retroalimentan los distintos proyectos, tampoco se puede obviar que existe una capacidad técnica en el Estado insuficientemente aprovechada, que casi siempre queda sujeta a los vaivenes de las relaciones político-institucionales Empresa/Estado.

Por  Prof. Laura Córdoba, para Observador Central

 

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