Año 7 - Edición semanal - ISSN 2422-7226

El Ferrocarril Patagónico: su pasado, su presente y su futuro

ISSN 2422-7226

Fiel representante de la historia, del crecimiento urbano, y del patrimonio cultural, el ramal del ferrocarril en Puerto Deseado no solo constituye un elemento sustancial de la identidad de esta comunidad, sino también un proyecto que a futuro puede convertirse en un componente esencial del desarrollo estratégico de la Provincia. Es, de esta manera, símbolo del pasado y del presente, así como también de un tiempo que está por-venir; incierto, pero lleno de posibilidades y sueños que se intentan articular para continuar siendo identidad, cultura y tradición deseadense.

 

(Año 1 /Edición Nro. 27 /05 de Enero 2015/ Puerto Deseado) Icono de esta comunidad, el ferrocarril no solo forma parte de su historia y su tradición, sino que también ha acompañado durante años su crecimiento urbano, la configuración de las identidades ferroviarias, así como también ha sido la institución central para la vida social y económica de la localidad. Historicidad, anécdotas, y un espíritu soñador se conjugan hoy, para sostener en el tiempo esta tradición y por qué no, para convertirse nuevamente en una actividad parte del desarrollo local y de nuestra región.

 

Una vuelta al pasado…

A comienzos del siglo XX, poco tiempo después de que Puerto Deseado se constituyera como pueblo, el ingeniero Juan Briano impulsado por el Ministro de Agricultura Exequiel Ramos Mexía, comienza con la construcción del ramal del ferrocarril desde dicha comunidad; asimismo, bajo la normativa de la legislación N°5.559 de Fomento de los Territorios Nacionales, se buscaba explotar los ramales ferroviarios con la finalidad de integrar territorialmente a las comunidades aledañas. De este modo, se establececomo proyecto la construcción del “Ferrocarril Patagónico”, el cual pretendía unir Puerto Deseado con el Lago Nahuel Huapi, y la línea de Comodoro Rivadavia.

Debido a los embates del contexto los cuales se relacionan con el desabastecimiento de los materiales por la Primera Guerra Mundial, entre otras cosas, el proyecto se truncó y solo llegó hasta Colonia Las Heras, a 283 km. En sus comienzos, luego de que se pusiera en marcha la primera locomotora, el ferrocarril se constituyó en un elemento esencial para integrar a las comunidades que se encontraban en su recorrido, a través del trasporte de lanas, ganado, cueros, plomo chileno, agua potable en vagones para el consumo de la población y, por supuesto,el traslado de personas de una localidad a otra.

Esta prosperidad en materia de crecimiento urbano y territorial de las comunidades, comenzó a declinar a través de la reducción del trasporte de sus cargas, así como también del traslado de pasajeros de un lugar a otro; ya que el servicio, debido a su falta de mantenimiento, se había tornado limitado, lento y muy poco atractivo para los viajantes.

Finalmente, con el gobierno militar de 1978, el ramal fue clausurado definitivamente, provocando grandes repercusiones en la comunicación de las poblaciones, así como también afectando a los trabajadores que habían forjado su identidad en torno al crecimiento del ferrocarril, entre otras cosas.

 

Museo del Tren: una forma de mantener la tradición ferroviaria
El ramal de la línea férrea Puerto Deseado-Colonia Las Heras, ha sido un hito en la historia de estas comunidades, ya que ha marcado su historia y ha configurado una cultura identitaria que se sostiene a lo largo del tiempo. Esto es posible debido al trabajo de la Asociación Ferroviaria 20 de Septiembre, conformada por ex trabajadores del ferrocarril la cual ha llevado adelante, desde el 2003 en la Antigua Estación, el funcionamiento del Museo del Tren.

Con su particular infraestructura, conformada por rocas canteadas por picapedreros yugoslavos, ofrece un recorrido liderado por quienes han sido protagonistas de esta historia, contando anécdotas, mostrando maquetas, archivos, instrumentos y aparatos de las estaciones, con la finalidad de mantener vivo el espíritu del ferrocarril y poder transmitir a todos sus visitantes algo más que un relato: el sentimiento propio por una actividad que no solo ha configurado sus identidades como “trabajadores del ferrocarril”, sino que también ha sido el motor de arranque para la construcción de un espíritu comunitario que, como componente de la cultura, pretende sostenerse a lo largo del tiempo.

Asimismo, entre otros de sus atractivos, se encuentra el Bar “La Cueva”, el cual era el Antiguo Restaurant-Bar de la Estación; este ha sido remodelado y restaurado, con decorados motivos ferroviarios, que recuperan parte de la historia del ferrocarril, la cual fue y es tan significativa para la localidad. Mediante la degustación de su cerveza artesanal de nombre homónimo y su decorado original, pretende ser un espacio seductor para quienes arriban a la localidad en búsqueda de nuevas experiencias, constituyéndose como un espacio social y cultural central de la comunidad deseadense.

Bar “La Cueva”, de la Estación del Ferrocarril de Puerto Deseado

Bar “La Cueva”, de la Estación del Ferrocarril de Puerto Deseado

 

El ferrocarril… ¿parte del desarrollo futuro de Puerto Deseado?

Más allá de ser pasado y presente de la comunidad, el ferrocarril y su historia pueden convertirse en el futuro de la misma. No solo a través del sostenimiento de la identidad y de la cultura ferroviaria como se viene realizando a través del Museo del Tren, sino también mediante diversas acciones que se vienen llevando a cabo para reactivar esas vías que recorren la incomparable belleza natural de la localidad deseadense.

De este modo, a partir de una Asociación promovida desde el Programa de Investigación Geográfico Político Patagónico de la Universidad Católica Argentina con sede en Buenos Aires, en sintonía con la Asociación 20 de Septiembre, surge la idea de la restauración de los vagones y las vías frente a la Estación con la finalidad no solo de proteger y difundir el patrimonio histórico y cultural existente, sino también desarrollar un plan de turismo autosustentable mediante la puesta en marcha de un tren turístico, capaz de recorrer el paisaje de Puerto Deseado y de reinventar, una vez más, el interés por el ferrocarril, tan importante para la comunidad y la identidad Patagónica.

 

Ex ferroviarios y vecinos de Puerto Deseado.

Ex ferroviarios y vecinos de Puerto Deseado.

 

Por otro lado, desde el gobierno provincial, se pretende extender dicha restauración y reactivar el ramal Puerto Deseado-Colonia Las Heras. Este forma parte, además, del Proyecto Nacional del Ferrocarril Transpatagónico, en donde la realización de este último no solo enlazaría a las comunidades desde San Antonio Oeste hasta Ushuaia, sino también sería un gran impulso integrador en materia económica, a través de puertos y lugares de producción, así como también promovería un enlace social y cultural, a nivel provincial, regional y nacional para las comunidades implicadas.

Estos proyectos previamente mencionados, no dejan de ser sueños y deseos de quienes pretenden el desarrollo de nuestras comunidades y de una integración real entre las mismas. Pero con esto no alcanza. Se necesitan acciones concretas y un trabajo colectivo para lograrlo, tal como lo han demostrado las Asociaciones citadas en este artículo. Es, de esta manera, mediante la conjugación de sueños, deseos, voluntad, y trabajo colectivo, que no solo se podrá sostener la cultura y la identidad de los pueblos a través del tiempo, sino también hacer con ello una herramienta esencial para su desarrollo y un futuro próspero.

Por Nerea Tinedo para Observador Central

 

 

 

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