Cada vez más personas se suman a grupos de running y resignifican plazas, parques y avenidas.
En la última semana, se consolidó una tendencia que ya venía en crecimiento: el auge de los grupos de running en distintas ciudades del país. Desde Buenos Aires hasta Córdoba y Rosario, los llamados “running teams” convocan a cientos de personas que encuentran en el ejercicio no solo una actividad física, sino también un espacio de socialización.
El fenómeno impacta directamente en el uso del espacio público, que comienza a adaptarse a nuevas dinámicas. Más allá del deporte, lo que aparece es una búsqueda de comunidad y bienestar en entornos urbanos cada vez más acelerados, donde el encuentro cara a cara vuelve a ganar protagonismo.