El acceso a internet muestra avances a nivel nacional, pero persisten fuertes desigualdades territoriales. Las brechas digitales afectan especialmente a provincias del interior y zonas rurales.
La conectividad digital se consolidó como un servicio esencial para la educación, el trabajo y el acceso a la información. Sin embargo, informes recientes indican que el acceso a internet en Argentina continúa siendo desigual, con diferencias marcadas entre grandes centros urbanos y regiones del interior del país.
En provincias patagónicas y zonas rurales, la falta de infraestructura adecuada, los altos costos del servicio y la baja calidad de conexión limitan el uso pleno de herramientas digitales. Esta situación impacta directamente en las oportunidades educativas, laborales y de participación ciudadana.
Datos oficiales muestran que, si bien la cobertura de internet creció en los últimos años, la velocidad y estabilidad del servicio siguen siendo variables críticas. La brecha digital no solo es tecnológica, sino también social, ya que condiciona el acceso al conocimiento y a derechos básicos.
Reducir estas desigualdades requiere inversiones sostenidas en infraestructura, políticas públicas inclusivas y programas de alfabetización digital. La conectividad es un factor clave para el desarrollo territorial y la integración social en un contexto cada vez más digitalizado.