Cada vez más personas adoptan pausas breves sin tecnología como respuesta al estrés cotidiano.
En las últimas horas, especialistas y creadores de contenido impulsaron una tendencia que gana fuerza: los llamados “microdescansos digitales”, pausas de entre 5 y 15 minutos sin contacto con pantallas durante la jornada. La práctica se viralizó en redes y ya forma parte de rutinas laborales y personales.
El fenómeno refleja un cambio en la relación con la tecnología. Lejos de abandonar lo digital, las personas buscan administrar mejor su tiempo y recuperar momentos de desconexión en medio de una vida cada vez más hiperconectada.