La derrota ante España no apagó el reconocimiento hacia una generación que volvió a colocar a la Argentina entre las grandes potencias del fútbol mundial. La ceremonia posterior a la final estuvo marcada por la emoción de Lionel Messi y por las muestras de apoyo de sus compañeros, que acompañaron al capitán en una jornada que podría haber sido su despedida definitiva de la Copa del Mundo.
La escena de Messi recibiendo la medalla de subcampeón rápidamente recorrió el mundo y se convirtió en uno de los momentos más comentados de la final. Después de seis participaciones mundialistas, el rosarino cerró una etapa histórica con un título en 2022, un subcampeonato en 2014 y una nueva final disputada en 2026, en lo que fue el último gran capítulo de su historia en el torneo más importante del fútbol.