Un trabajo desarrollado en el ámbito del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria recibió una distinción académica por analizar el aporte de la genética a la producción de trigo. La investigación pone en valor el conocimiento científico aplicado a uno de los cultivos más importantes del país.
El investigador Santiago Felici, integrante del Centro de Investigación en Economía y Prospectiva (CIEP) del INTA, obtuvo el segundo Premio Joven de la Asociación Argentina de Economía Agraria (AAEA). La distinción, difundida el 29 de octubre, reconoció una investigación dedicada a cuantificar la contribución del mejoramiento genético al desarrollo del trigo argentino.
El trabajo permite profundizar el conocimiento sobre la relación entre innovación científica y productividad agrícola. En un país donde el trigo constituye una actividad relevante para numerosas economías regionales, este tipo de investigaciones aporta herramientas para comprender los avances tecnológicos del sector y orientar futuras decisiones productivas.